lunes, 31 de enero de 2011

Mudanza

Ay chicos, abracenme. No saben todo lo que vivi estos días. El viernes fui al depto a limpiarlo. Fui con Pablo, mi amado. To make a long story short, fue increíble, la pasamos re bien, fue divertido, y no saben que dedicado fue él al limpiar. Mientras él baldeó, pasó lavandina y demás productos por el balcón, living/habitación y baño, yo solo limpié las alacenas de la cocina. “Papu, como se nota que nunca agarraste un trapo en tu vida”, me dijo, es que les juro que estaba como agotada. Transpiré MAL por hacer dos boludeces. Finally, me quedé en el balcón fumando porro mientras él terminó de hacer todo. Un amor. Se ganó un pete loco. Tiramos un colchón en el balcón, nos abrazamos y fue todo re lindo, chicos, pero re lindo. Lo petee mal y nos vio la vieja del piso de arriba desde la ventana. Welcome to Sandy’s world, vieja forra. Mejor que se vaya acostumbrando.

Sábado, día de mudanza. La peor experiencia de mi vida. Nunca creí que existía gente tan primitiva y unineuronal como los peones. Mi vieja estaba como loca gritándoles al teléfono porque los pelotudos “se confundieron” de dirección y encima le decían que la que se había equivocado fue ella al darla. “Pero como se les ocurre que YO les voy a dar mal mi propia dirección? La hora flete la pago YO así que más les vale que aparezcan dentro de los próximos 5 minutos”. La amé, igual estaba muy tensa. Subimos todo al camión, yo ordenandoles que por dios tuviesen cuidado con un escritorio porque valía más que sus miserables vidas. Llegamos al edificio nuevo, todo iba progresando con los nervios normales pero bien.

Bien hasta que la cagué.

En un momento, hecha una furia, decido salir del departamento para ir a decirle a mi vieja que suba y se quedé ella arriba, así yo podía agarrar cajas y subirlas. O sea, hello! No parece pero soy hombre, y puedo levantar mucho más que una señora. Cruzo la puerta. CLAP. NOOO, LAS LLAVES LAS DEJE ADENTRO!! No se dan una idea la desesperación que me agarró y los millones de pensamientos trágicos que tuve en menos de 2 segundos. Me abalancé sobre la puerta para intentar abrirla a la fuerza. Me desconocí. Parecía un Neandertal. No funcionó, y no estaba hecho ni el 10% de la mudanza. Bajé, super alarmada a decir lo que pasó, mi vieja loquísima diciendo YO SE ABRIR CERRADURAS, NECESITO UNA TARJETA. Me sorprendió. Muy chorra. No funcionó. Al portero se le ocurrió la brillante idea de decirme “tirate por la terraza y entras por tu balcón, yo lo hice un montón de veces”. Conclusión, imagínenme a mi trepándome en la terraza, diciéndole al portero “Ay Andrade, agárreme bien fuerte las manos, no me suelte por favor” mientras trataba de hacer pie en una especie de viga. Nunca tuve tanto pánico como en el momento en el que me trepé a una pared y vi la infinita distancia que había hasta mi depto. Una vez que llegué a esa viga, tenía que sentarme y plop, tirarme, pero no saben el pánico que me agarro. Parecía altísima la distancia. Me temblaban las manos. Quería darme vuelta para poder agarrarme de la cornisa y bajar de a poco sosteniéndome con las manos, pero era tan estrecho el lugar donde estaba sentado que si lo hacía, iba a perder el equilibrio y hubiese tenido que hacer un movimiento muy rápido que seguramente iba a terminar en accidente. Angelina Jolie no soy. Así que fue, pago un cerrajero, pensé. Por suerte al final vino uno que por 30 pesos se tiraba, así que lo hizo y le di 50 porque no tenía cambio.

No se dan una idea mi nivel de nervios y tensión. A mi ya paranoica cabeza le agregué ahora un nuevo miedo: what if alguien se tira de la terraza y me desvalija toda? Claro que el sucio del portero es el único que tiene acceso, pero quien sabe. Ya estoy más calmada igual, gentileza del clonazepan. Me tomé dos. Estoy como… tranquila.

Después llegó una amiga, pusimos Lía Crucet muy fuerte y cantamos mientras limpiamos y acomodamos todo. Al final ella se tiró a dormir en el colchón del amor en el balcón. Esa noche me sentí un poco sola, no sé como explicarlo. Agarré el celular. SMS: “Amiga, me autoinvito a dormir a tu casa”, y me fui a cenar a lo de mi madre, y después a lo de un amigo a dormir abrazadas. Fue muy lindis, pero mi casa no la sentí mía por algún motivo. Recién ayer domingo, después de fregar como loca con una amiga, terminamos con todo realmente acomodado y lindo, y pude disfrutar, invitar a algunos amigos y escuchar muchos “me encanta tu casa, Sandy”. Ayer dormí acá, aunque sin internet es como que me siento aislada. Soy yo con mi alma, pero me siento bien. Estoy feliz. Todo se está dando bien. De hecho todo se dio junto. Pablo, depto nuevo, amigos que me aman. Es increíble como me ayudaron en todo esto de la mudanza y estuvieron re presentes para limpiar todo mientras yo me limaba las uñas en el baño. Me encanta sentir que tengo gente que me banca mal y mulea por mi, sobre todo en estos momentos en los que me pongo insoportable y tengo un acelere que si me conectaran generadores de energía, podría, no sé, hacer funcionar a todos los consoladores a pila del mundo.

Esto lo estoy escribiendo a las 4 de la mañana. Me despertó la lluvia. En un rato me levanto, voy a la casa de mi vieja a usar internet, subir este post y demás. Los de fibertel iban a venir el sábado entre las 13 y 18 pero el forro del portero me dijo que “solo hasta las 12, porque sino se mal acostumbran a venir a cualquier hora”. Hijo de re mil putas. Lo voy a matar con hierbas. Reprogramé para el martes. Necesito internet ya. Al portero le pesará.

Los amo.

7 comentarios:

Jesi dijo...

hola diosa... las mudanzas son así!! yo me mudé masssssomeno unas 10 veces en los últimos 10 años. ARGH.
cuando vaya a capital nos vemos y te doy un regalito de nuevo hogar, algo bien fino como te gusta a vos, como por ejemplo un cubre-tapa-de-inodoro de peluche en color fucsia.
te amo.

Sandy K dijo...

Ay si! Y conoces mi casa. Si querés podés entrar por la terraza como toda una amazona. Te cuelgo una liana.

Te amo.

Juan dijo...

Sandy, no entiendo, tu miedo es que te desvalijen? Cómo no temés que uno de nosotros, tus fans, entremos a violarte y te cortemos un mechón de pelo para que nos acompañe en nuestras noches de soledad?

Raul dijo...

Juan...talvez el violado sea otro jaja...Uno nunca sabe con Sandy!

Sandy, felicidades por tu nueva casa! Estoy seguro que tendras muchas nuevas y divertidas aventuras en tu nuevo hogar!

Gernan dijo...

Felicidades Sandy! Que tu nuevo hogar te recoja de dicha! Los primates siempre pueden ser de utilidad, recordalo, si no tenias $30, con $20 agarraba igual!. Besis

Sandy K dijo...

jajaja chicos los amo, me hacen reir. Quiero que entren todos por la terraza y me violen mientras duermo.

Jesi dijo...

Todos juntos o de a uno? sos insaciable